quinta-feira, 8 de outubro de 2009

Honduras e as negociações com a OEA


Las pláticas entre los personeros de la OEA y el presidente interino se dieron en el marco de la instalación del Diálogo Guaymuras, que busca una solución hondureña a la crisis política que enfrenta la nación.

Tegucigalpa,

Honduras

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La comisión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) escuchó ayer al presidente Roberto Micheletti.

Las pláticas entre los personeros de la OEA y el presidente interino se dieron en el marco de la instalación del Diálogo Guaymuras, que busca una solución hondureña a la crisis política que enfrenta la nación. La comisión de ese organismo regional también se reunió anoche con el ex presidente Zelaya y los aspirantes a la presidencia de la República.

Acalorada conversación

La cita de los cancilleres con el presidente Micheletti y parte de su equipo de trabajo duró poco más de una hora. Micheletti aprovechó un espacio de al menos 25 minutos para exponer a la misión algunos puntos sobre la condena que la OEA hizo a Honduras, sobre los actos de corrupción cometidos por Zelaya y hasta por la inalterabilidad en las elecciones del próximo 29 de noviembre.

La exposición del mandatario fue enérgica y motivó que en repetidas ocasiones los cancill***eres se llevaran las manos al rostro y hasta sobaran sus frentes.

"Hoy que detenemos los actos de corrupción somos señalados por ustedes. Hoy que estamos demostrándole al mundo la clase de gobierno que teníamos aquí nosotros, hoy ustedes están molestos", dijo Micheletti enérgicamente y señalando a los cancilleres que lo escuchaban atentos. "Solo les pedimos un favor: que escuchen nuestra versión. Hemos sido acusados y sentenciados en 20 minutos o 30 minutos que duró la sesión que tuvo la OEA en aquel momento donde se suponía que habíamos cometido un golpe de estado", expresó enérgicamente.

"Desgraciadamente, algunas personas leen la Constitución de la República (de Honduras) y dicen que es un adefesio, pero el adefesio ha podido mantener el orden y la tranquilidad y la paz en este país por 27 años", expresó en alusión a las declaraciones del presidente óscar Arias, que calificó la Constitución como la peor en al faz de la tierra.

En medio de sus enérgicos reproches, Micheletti se disculpó con los cancilleres de la OEA. "De repente mi forma de ser es así, soy fuerte para expresarme sin la menor intención de herir sus sentimientos; si sienten así, discúlpenme, no tengo la menor intención sino el mayor deseo de que ustedes se den cuenta de que nosotros en Honduras, con esa Constitución, hemos tratado de mantener el orden, la paz y la tranquilidad".

En su comparecencia, Micheletti criticó a los integrantes de la misión de intentar imponer el diálogo de San José pese a que "cuando conversé con usted (dijo refiriéndose a Insulza) acordamos que se respetaría una solución a la hondureña, pero ahora el discurso de ustedes es diferente", dijo el mandatario. Ante esta sentencia, Insulza contestó al gobernante que "el acuerdo de San José inicia con la frase ‘nosotros los negociadores de Honduras’. Respetaremos el acuerdo que tengan los hondureños, es una propuesta, se respeta si tiene el respeto de las partes", aclaró.

Elecciones van

Micheletti le dijo a la misión de la OEA que el 80 por ciento de la población está atenta a lo que está pasando y su único objetivo al final son las elecciones.

"¡Se van a protagonizar el 29 de noviembre. Solamente que nos manden un ataque y que nos invadan, es la única forma que lo van a detener; de otra forma, no hay manera de que detengan las elecciones generales del 29 de noviembre!", dijo enérgicamente el mandatario. Micheletti comentó a los cancilleres que "yo me pregunto que él (Zelaya) dice que no tenía intenciones de quedarse en el poder, ¿y por qué no le dio un centavo al Tribunal Supremo Electoral, que es el que conduce las elecciones en mi país?"

"El 29 de noviembre habrá elecciones generales y el 27 de enero entrega de poder y por favor, les suplico desde lo más profundo de mi corazón, no vayan a ser malos y dejar a nuestro país sin la posibilidad de que le reconozcan las elecciones, sin la posibilidad de que tenga apertura para que ustedes se den cuenta de que este es un país noble, un país bueno, un país de gente que quiere salir adelante, un país que merece una mejor suerte... Lo vuelvo decir con la mayor humildad: hagan una reflexión sobre el daño que le están haciendo a un país que no le ha hecho daño a nadie, más que recuperar su democracia, pelear por ella, sostenerla a ella".

Intercambian impresiones

Pero la acalorada jornada no concluyó ahí. Tras la exposición de Micheletti, el representante brasileño ante al OEA, Rudy Casaes, dijo que "el presidente Manuel Zelaya no fue oído por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), no se le ha dado derecho a la defensa. Si se hubiera juzgado estos actos supuestamente cometidos en contra de la Constitución o en contra de la ley, nosotros no estuviéramos aquí... se incumplió con la Carta Interamericana de Estados Americana".

A las declaraciones de Casaes salió al paso el canciller hondureño, Carlos López, quien le contestó que "si se hubiera cumplido con la Carta Democrática de la OEA, en el artículo cuarto desde 2008, no hubieran pasado esos problemas en Honduras. No era un rumbo democrático el que tenía Zelaya, se apartaba de la democracia, si eso hubiera continuado, no se realizarían elecciones. Se pretendía borrar el Poder Judicial y Legislativo. Pretendía gobernar sin límite y sin balances, a través de los poderes que le conferiría una asamblea constituyente... La OEA no actuó de manera preventiva", reprochó.

Igualmente, en la discusión se pudo observar discursos conciliadores y ponderados como del canciller de Guatemala, Haroldo Rodas, quien en todo momento abogó por mantener el diálogo. "Los centroamericanos somos hermanos. La solución a este problema no ocurrirá viendo el pasado, aunque es importante para no cometer los errores".

En similares términos se pronunció en representante de Panamá, el vicecanciller Melitón Arrocha: "la República de Panamá será colaborador y observador. Cuenten con los buenos oficios para ser facilitadores de ese proceso", dijo.

* Petición: Micheletti fue reiterativo al pedir a la misión de cancilleres de la OEA que escuche a Honduras y comprenda el proceso de defensa de la democracia por el que atravesó.


El Heraldo.hn


O presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, disse nesta quarta-feira que está disposto a abandonar o poder, mas apenas se o presidente deposto, Manuel Zelaya, desistir de voltar à presidência.

"Se hoje sou o obstáculo, vou fazer a minha parte, mas exijo o mesmo deste senhor", destacou Micheletti, durante sua reunião com o secretário-geral da Organização dos Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, e com a missão de chanceleres encarregados de promover o diálogo para superar a crise hondurenha, gerada pelo golpe de Estado de 28 de junho passado.

Na abertura das negociações, transmitida ao vivo pela TV local, Micheletti disse, em tom firme, que "não há modo de impedir" as eleições de 29 de novembro, que a comunidade internacional não planeja reconhecer caso seja celebrada sob o regime interino.

Volta ao poder - Antes de começar a reunião nesta quarta-feira, Manuel Zelaya exigiu ser restituído ao poder em uma semana. "Advertimos que se o presidente não for restituído antes de 15 de outubro se deve adiar o calendário eleitoral", afirma um comunicado assinado por Zelaya e lido em uma emissora de rádio por um de seus assessores. As eleições estão marcadas para ocorrer em 29 de novembro.

Zelaya, deposto em um golpe de Estado em 28 de junho e refugiado na embaixada do Brasil há duas semanas, reiterou aos chanceleres que o regime interino "está planejando permanecer mais tempo no poder e aprofundar mais a crise ao se recusar a restituir o presidente eleito pelo povo".

Expectativa - Logo depois, Zelaya disse que acompanhava o diálogo com o governo interino sem otimismo. "Não estamos otimistas, mas há a expectativa de saber qual será o próximo passo do regime golpista", declarou à agência France-Presse (AFP) o sacerdote Andrés Tamayo, que está com Zelaya desde o dia 21 de setembro, quando o presidente deposto se refugiou na representação brasileira.

Zelaya e seus principais colaboradores acompanharam pela rádio e pela internet a reunião supervisionada pela Organização dos Estados Americanos (OEA), em um hotel da capital. O secretário-geral da OEA, Miguel Insulza, o subsecretário de Estado americano para a América Latina, Thomas Shannon, cinco chanceleres e quatro vice-chanceleres participam como observadores do diálogo, que busca saída à crise política em Honduras.

Para o religioso, o mais provável é que o governo interino continue "ganhando tempo ao não aceitar a volta" de Zelaya ao poder, apoiada pela comunidade internacional.

Armas - Na abertura do diálogo desta quarta-feira, o governo interino afirmou que há "estrangeiros e hondurenhos" armados na embaixada do Brasil em Tegucigalpa. A denúncia foi feita pelo chanceler hondurenho, Carlos López Contreras.

"Devem ser desarmados, especialmente os estrangeiros que irregularmente estão no interior da embaixada do Brasil, porque lá apenas os funcionários do Brasil deveriam exercer sua autoridade", disse López, ao citar a série de medidas que precisam ser adotadas para fortalecer o diálogo.

O embaixador brasileiro na OEA, Ruy Casaes, confirmou à AFP que quando Zelaya chegou à embaixada do Brasil, as pessoas encarregadas de sua segurança portavam algumas armas. "Mas solicitamos que nos entregassem estas armas, porque não era razoável ter gente armada na embaixada, e assim ocorreu", explicou.

Segundo o diplomata, 17 armas foram entregues e estão guardadas no cofre da embaixada. Casaes garantiu que, no momento, não há ninguém armado na sede diplomática, onde Zelaya permanece com cerca de 60 partidários, e os únicos não hondurenhos na embaixada são os funcionários brasileiros.

Contreras reafirmou o pedido para que o Brasil defina o status de Zelaya na embaixada, que o presidente Luiz Inácio Lula da Silva define como "hóspede".

(Com agência France-Presse)


Está tudo negociado em Honduras. Pelo menos para Roberto Micheletti, o presidente constitucional do país:
"Se sou um obstáculo, se sou um estorvo para a paz e a tranquilidade de meu país, eu saio (da presidência). Mas esse senhor (Zelaya) terá de deixar de existir e apoiar o candidato que queira. Estou dando a ele uma opção", declarou. "O único objetivo da população é a eleição, que vai ocorrer em 29 de novembro, a menos que nos ataquem ou nos invadam."
Basta os três patetas - Lula, Marco Aurélio Porquito Garcia e Celso Ratito Amorim - definirem o status de asilado de Zelaya, convidando-o a vir para o Brasil e renunciando aos seus objetivos de transformar o país numa ditadura chavista, para que a crise esteja morta e enterrada. E que um verdadeiro presidente seja eleito em Honduras, como o povo livre e soberano daquele país quer, em novembro próximo.

Coronel

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